En el mes de septiembre de este año, el Estado Plurinacional de Bolivia ha presentado, conforme los compromisos del Acuerdo de Paris, la Contribución Nacionalmente Determinada en su versión 3.0.
El Acuerdo de París es un tratado internacional vinculante sobre el Cambio Climático, adoptado por 196 países o Partes en la sesión 21 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) en diciembre de 2015. Su objetivo principal es tomar acciones concretas para limitar el calentamiento global en los países desarrollados y en desarrollo.
Para lograr esto, cada uno de los países debe formular, comunicar e implementar las llamadas “Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC por sus siglas en inglés)”, que en cada versión de cinco años debe aumentar su ambición de alcanzar un progreso continuo hacia la mitigación y la adaptación. La Mitigación se refiere a aquellas acciones que buscan reducir o eliminar las fuentes generadoras de impactos negativos hacia el medio ambiente, mientras que la Adaptación toma acciones para “convivir” con los impactos ya existentes. A la fecha, Bolivia ya ha comunicado e implementado tres versiones de su Contribución Nacionalmente Determinada.
La primera versión de la NDC de Bolivia, presentada el 2015, estuvo alineada más a la Adaptación que a la Mitigación por la firme postura nacional de aplicar, entre algunos principios, la “Justicia Climática” y las “Responsabilidades Comunes”, criticando el rol de los países desarrollados. Los sectores que fueron priorizados fueron el de Agua, Bosques, Agropecuario y Energía, con metas como Cobertura de Agua, Capacidad de Almacenamiento de Agua, Superficie Agrícola Bajo Riego, Reforestación, Generación Eléctrica y Exportación de Excedentes, entre otros.
La segunda versión de la NDC de Bolivia fue presentada el 2022, enfocado nuevamente en la Adaptación, no incluyendo metas concretas de Mitigación; consolidando de esta forma los principios filosóficos de la versión 1.0. El número de metas llega a 32, manteniendo los cuatro sectores priorizados: Agua (8 metas), Bosques (7 metas), Agropecuario (7 metas) y Energía (10 metas), cuyas metas fueron prácticamente ampliadas en la Cobertura de Agua, Capacidad de Almacenamiento de Agua, Superficie Agrícola Bajo Riego, Reforestación, Generación Eléctrica y Exportación de Excedentes, entre otros.
La última versión de las NDC de Bolivia fue presentada en septiembre de este año, antes de la realización de la Conferencia de las Partes (COP) en su año N°30, manteniendo su enfoque hacia la Adaptación en el marco de su desarrollo soberano. Propone 21 metas en cinco sectores: Agua (5 metas), Bosques (4 metas), Agropecuario (4 metas) y Energía (4 metas), e incluye un nuevo “sector” dentro de su alcance, el Sector de Residuos, con 4 metas.
Como punto novedoso, esta versión 3.0 trae a las Entidades Territoriales Autónomas como protagonistas relevantes del cumplimiento de las metas previstas en el sector de Residuos, pues promueve su economía circular, la gestión de sus botaderos y la disposición final de los lixiviados y los residuos hospitalarios generados.
Por otro lado, lamentablemente, parece que varias metas sufrieron un retroceso en su diseño, pues no representan un impacto para la Adaptación sino más bien solo son parte del proceso o de los insumos para alcanzarla:
Pese a ello, Bolivia ya cuenta con su NDC en su tercera versión rumbo al 2035, y a pocos días de la celebración de la trigésima versión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático a celebrarse en Belem Brasil; que, de seguro, será un espacio de debate y posiblemente de giro político de nuestra visión en las contribuciones futuras. Estaremos atentos a estas novedades.